David Saura (enviat especial)
Copa, Liga y Champions. El Barça de Pep Guardiola ya es histórico. Desde hoy, en Roma, ya es el Barça del triplete, gracias a un éxito contundente contra el vigente campeón. Eto'o y Messi han sentenciado la final del buen fútbol, la del Barça.
El fútbol está de enhorabuena. El Barça es el nuevo campeón de Europa en otro partido memorable.
¡Ya tenemos tres! Tres Copas de Europa y tres títulos esta temporada. El Manchester United, que
llevaba 25 partidos consecutivos imbatido en la Champions, ha sucumbido al juego de toque del
Barça, con el sello de la Masía.
Comienzo miedoso
La final no ha sido fácil, especialmente en los primeros minutos. El partido había comenzado
con una avalancha de juego ofensivo de los ingleses. Cristiano Ronaldo personalizaba todo el
peligro ofensivo del Manchester, ante un Barça inicialmente atemorizado, que no encontraba su
estilo y que dejaba escapar balones aparentemente sencillos. De hecho, los ingleses se podían haber
adelantado en el minuto 2 de partido, en un chut de falta lejano de Cristiano Ronaldo, que ha hecho
un efecto extraño y que Valdés ha rechazado.
Entra Iniesta y llega el gol
En los minutos iniciales, el Barça echaba de menos la participación de Xavi e Iniesta. Y eso
hacía incrementar de manera proporcional la incertidumbre del equipo de Guardiola, mientras
Cristiano Ronaldo remataba todos los esféricos que le pasaban cerca. Primero con la derecha y
después con la izquierda.
Como si fuera una bendición del fútbol, Iniesta ha controlado con claridad el primer balón en
el centro del campo y ha generado el gol de Eto'o. Después de dejar atrás diversos rivales, ha
jugado en la banda hacia el camerunés, que con un regate seco, ha dejado al suelo a Vidic y ha
enviado el balón al palo corto, con un chut con la punta del pie. Como si fuera Belletti en París,
el ‘9' del Barça ha marcado el gol decisivo.
Se recupera el estilo
A partir de este momento, se ha comenzado a ver un partido diferente. Con un Iniesta muy
participativo en el centro del campo, el equipo ha ganado en confianza y convicción. Como pedía
Guardiola en la previa, el Barça ha recuperado su estilo. Tocar y tocar, buscar la superioridad y
jugar al espacio.
Además, Messi comenzaba a entrar en el partido, buscando acciones individuales entre la
corpulenta defensa inglesa. De aquí al descanso el Barça ha hecho lo que mejor sabe hacer: jugar en
el campo contrario y convertir el centro del campo en un gran rondo, mientras subía las líneas de
la presión.
El Manchester pone toda la carne en el asador
La amenaza de la reanudación era la salida ambiciosa del Manchester, reforzado con la entrada
de Tévez por Anderson. Pero el Barça no ha dejado escapar la brújula y ha amenazado ante la
portería de Van der Sar. Primero ha sido Henry (minuto 49), en una acción al contraataque que Van
der Sar ha rechazado de cerca, y después Xavi (minuto 53), enviando un balón al palo en un chut de
falta desde la frontal.
Las acciones peligrosas del Barça hacían reavivar a un Manchester que veía que se le podía
escapar la final en cualquier acción. En este momento, Piqué ha sido la principal referencia del
Barça, tanto en la salida del balón pero sobre todo en las acciones defensivas. El partido se ha
convertido en un viaje de ida y vuelta. Y el Manchester lo aprovechaba para poner más leña al
fuego, con la entrada de un nuevo delantero: Berbatov (minuto 66).
Messi... ¡de cabeza!
Cuando más mala pinta tenía el partido, con el Manchester con cuatro delanteros puros, el
Barça se ha quitado todo el miedo de la mejor manera, con un gol. Puyol ha recuperado un balón en
la medular, ha abierto en la banda hacia Xavi que ha puesto un centro celestial sobre la cabeza de
Messi. El más menudo de todos, solo en el segundo palo, ha enviado el balón en la red con un toque
suave, muy plástico, que dejaba el trofeo de la Champions mirando hacia Barcelona.
La ruta europea del Barça ya tiene una nueva etapa. Como antes lo hicieron Londres y París,
la capital italiana también ha sucumbido ante el FC Barcelona. ¡Qué gozada!
Samuel Eto'o puede convertirse en el primer jugador de la historia del Barça que marca en dos
finales de Champions diferentes. Suyo fue el 1-1 en París.
El de esta noche será el partido oficial número 61 de la temporada para el Barça. Hasta
ahora, ha hecho 155 goles. El equipo azulgrana anota 2,55 dianas por encuentro.
Si ganase, el Barça habría levantado tres títulos en 14 días. El 13 de mayo consiguió la
Copa, el 16 fue campeón de Liga y el 27 podría redondear un año mágico.
Roger Bogunyà
El Olímpico de Roma será el escenario de una de las finales más deseadas y esperadas de los últimos años (20.45 h, Antena 3 y C+). Una victoria azulgrana supondría la tercera Liga de Campeones para el club y la consecución de un triplete histórico.
Pase lo que pase, nunca olvidaremos este día. El FC Barcelona juega en el Olímpico de Roma la sexta
final de su historia en la Liga de Campeones, pero seguramente ésta es la más esperada de todas.
Por todo lo que la ha precedido y por el rival, el Manchester United, el vigente campeón.
Buscando el triplete
El encuentro de este miércoles es la culminación de una temporada inmaculada. El conjunto de
Guardiola ha sabido reponerse de dos temporadas en blanco y ha ofrecido durante nueve meses un
fútbol de primer nivel, vistoso y efectivo. Es el estilo Barça -con 11 jugadores de la cantera en
la plantilla y con un reconocimiento internacional inaudito- lo que ha llevado al equipo hasta la
posibilidad del triplete.
Dos estilos diferentes
Y es este sello el que tiene que abrir las puertas a una nueva Champions. Porque el encuentro
de esta noche supone el enfrentamiento de dos estilos opuestos: el fútbol de toque, de posesión y
asociaciones del Barça contra el poderoso, físico y rápido en el contragolpe del United. Es un
duelo que va más allá de Messi y Ronaldo, los dos mejores jugadores del 2008. También va más allá
de las ausencias puntuales de los sancionados Alves, Abidal o Fletcher, a pesar de que la presencia
de algunos de éstos sí que podría resultar decisiva. Como la de Iniesta y Henry, que, desde que se
lesionaron, han trabajado para estar.
Un problema defensivo
Recuerda la afición culé el gol de Koeman en Wembley y el de Belletti en Saint-Denis y, a la
vez, se pregunta si un defensa volverá a dar el gol de la victoria. Será difícil, porque de
defensas puros jugarán pocos de inicio (tal vez sólo Piqué y Puyol). Guardiola tendrá que
configurar un once nuevamente experimental, con Touré haciendo de central y con un lateral
izquierdo que es la principal incógnita de la final: Keita, Sylvinho o Puyol (con Cáceres a la
derecha) parecen las opciones más viables para ocupar la banda más transitada por Cristiano
Ronaldo.
Londres, París... y ¿Roma?
Londres, París y Roma es el sueño azulgrana para este 27 de mayo. En la ciudad eterna este
deseo se escribe así: Vogliamo la terza. Queremos la tercera. La tercera Champions. El tercer
título de la temporada. No lo olvidaríamos nunca.